Una vez superado nuestro registro de victorias del año pasado, y doblado el número de victorias de la primera vuelta del año pasado, sólo nos queda el objetivo de intentar superarnos en la segunda vuelta, para que la afición ourensana pueda disfrutar con nuestro juego.
Ayer visitaba el Pompeo, el Tecnifont de San Sadurniño, el único equipo que faltaba por medir sus fuerzas contra el CV Ourense. El partido fue encarrilado desde el principio con dos arrolladores sets, en los cuales el Tecnifont, no pudo evitar en ningún momento el severo castigo que estabamos imponiendo. Los parciales fueron 25-15 y 25-17.
El tercer set fue otra historia, La relajación prototípica de esos momentos, se combinó con el despertar de la modorra del equipo rival por zona 4, desde donde arrancaron muchos puntos, que no pudimos recuperar, perdiendo finalmente el set por 16-25.
El cuarto y definitivo set, comenzó igualado, aunque hubo un momento en el que los rivales se llegaron a separar, pero fue una ventaja baladí, rápidamente rebajada por el CVO. El momento crítico, cuando el marcador reflejaba un 20-19 a nuestro favor, fueron dos tarjetas amarillas seguidas hacia el equipo rival. Esa pérdida de nervios nacida de la impotencia, puso el marcador con un favorable 22-19. El resultado final fue un 25-20.
Por lo tanto sabor agridulce de una victoria que pudo ser aplastante y sólo se quedó en merecida.
El epílogo al partido y a la primera vuelta, la cena de Navidad de nuestro club. Gran comilona, con muy buen ambiente, aderezada con cánticos eufóricos, prolegómenos de lo que intentaremos que sea la segunda vuelta: la confirmación de que "Algo está cambiando".
